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¿Cómo nace crece y muere una crisis? (Por Antonio Castro)

¿Las crisis se fabrican?

Más de uno pensará que las crisis son la forma segura de hacer que todo el mundo pierda, y que ocurren por accidente, pero eso no es así. El propio dinero tiene un valor que no es absoluto. La utilidad del dinero es la de establecer diferencias entre el que tiene más y el que tiene menos, así que las crisis son muy útiles a los que más tienen porque en términos relativos son los que menos pierden. Las crisis son mecanismos de ajuste que en mi humilde opinión, tienen mucho de estrategia por parte de los que están interesados en renunciar a algo de ganancia neta con tal de aumentar el diferencial de riqueza y aumentar así el poder de la clase alta.

Según Forges, el empresario mexicano Carlos Slim de ascendencia libanesa, es de nuevo y por cuarto año consecutivo la persona más rica del mundo con un patrimonio de 73.000 millones de dólares, y en este último año, Slim incrementó el diferencial de riqueza con Bill Gates en 4.000 millones de dólares. Las desigualdades económicas entre el 1% más rico y el 99% más pobre, nunca fueron tan grandes como ahora. Las diferencias no solo han de medirse en términos de riqueza sino también en términos de poder.

No podemos olvidar que en España uno de los mayores contribuidores a la crisis actual fue el grupo de cajas de Bankia donde uno de cada 50 trabajadores era un político.

¿Cómo crear las condiciones para la crisis?

La receta para fabricar la crisis pasa por desquiciar a la ciudadanía hasta tal punto que se olvide de las traiciones, de las mentiras y de las estafas de los políticos. La labor previa es la desinformación y la intoxicación que a su vez viene precedida de la destrucción de un sistema educativo de calidad.

Tenemos que recordar que en España los últimos ministros de cultura, Carmen Calvo, César Antonio Molina, Ángeles González-Sinde y ahora Jose Ignacio Wert, han sido los peor valorados de sus respectivos equipos de gobierno. Sobre ellos ha caído la responsabilidad de preparar a la ciudadanía para lo que ahora estamos padeciendo. Desde hace casi una década que estos cuatro siniestros personajes han contribuido a desmontar los valores sociales que garantizaban una democracia sana y el resultado está siendo demoledor.

Una democracia sin normalidad democrática y sin valores puede ser tan nefasta como la peor de las dictaduras. No en vanos en España los políticos se han dedicado a dividir y a sembrar odios entre los españoles para que su la gente vote con las vísceras en lugar de usar la cabeza, anulando así todo el valor constructivo de las consultas electorales. Estas se han convertido en guerras por el reparto del poder entre partidos corrompidos hasta la médula.

Los medios de comunicación tienen una enorme culpa por colaborar activamente en la estrategia de odios sembrados desde el poder. Cuando los ciudadanos salieron masivamente a la calle gritando “No somos mercancía en manos de políticos y banqueros” los medios de comunicación les denominaron perroflautas y cosas peores. Estos medios han ignorado el drama de los deshaucios muchos de ellos basados en la aplicación de cláusulas abusivas y en su momento no concedieron al tema de las preferentes la condición de estafa que finalmente está siendo acreditado.

Para fabricar una crisis hay que tener claro a quienes hay que contentar y untar. En realidad basta con eso, porque la cantidad de unte es tan grande que al ciudadano solo le ha quedado pagar cada vez más impuestos a cambio de un descenso brutal en todo tipo de prestaciones empezando por las más necesarias.

Ya nos cobran incluso el Sol. No puedes colocar un panel solar en tu casa sin pagar un impuesto.
No somos plenamente conscientes de la dimensión del drama que está causando esta crisis. En todo el mundo se están disparando el número de suicidios cuyas causas están siendo ocultadas, y por cada persona que se quita la vida aproximadamente de 30 a 40 lo han intentado, y por cada intento de suicidio, una decena de personas experimentaron pensamientos suicidas.

¿Cómo salir de la crisis?

Afirmar que salir de la crisis requiere hacer pagar a los responsables de la misma sería una obviedad, pero para que eso pudiera ocurrir antes habría que desmontar todo el aparato de intoxicación del poder y despolitizar la justicia. Nuestro último bastión de libertad para combatir la manipulación es Internet donde las mentiras tienen las patitas muy cortas.

No hay una mejor herramienta que Internet para informar, pero la contrapartida tecnológica es que esta en malas manos es una herramienta siniestra que permite controlar al ciudadano.
La tecnología es conocimiento y este puede usarse para el bien o para el mal. La clave para salir de las crisis y no caer en las siguientes es que el ciudadano no sea manipulable y así pueda ejercer un mínimo control sobre los poderes estatales y por ende sobre la legión de poderes fácticos que, por acción u omisión, medran a su amparo. En otras palabras, recuperar el empoderamiento del pueblo soberano y recuperar la democracia convertida en pura estafa.

El principal cambo de batalla donde se decidirá quien gana esta guerra para que el pueblo, que dejó de ser soberano, vuelva a serlo, será probablemente Internet. La agresión actual a los derechos fundamentales de los ciudadanos internautas no solo busca el beneficio de la poderosa industria del copyright. Busca el control global de Internet. La fabricación de esta crisis empezó fomentando el odio, las divisiones, la avaricia, la mentira, la estafa, la deslealtad, el culto al dinero como bien supremo, la falta de solidaridad, la traición, el fanatismo, etc.

La clave de una recuperación estable es la recuperación de ciertos valores. Necesitamos una sociedad sana educada en la libertad de pensamiento, amor a la verdad y al rigor científico, a la tolerancia, etc. En resumidas cuentas, necesitamos una sociedad sana para que pueda ejercer el voto de forma responsable y constructiva en lugar de ejercerlo contra aquellos a los que odia.
Nada es casual, estamos siendo educados para autodestruirnos y así dejar el camino libre a ese 1% que medra económicamente pisoteando nuestra calidad de vida.

En este escenario de drama y de caos donde nuestro principal enemigo es el paro, están surgiendo con fuerza soluciones que ayudan a uno de los pocos caminos que nos han dejado para que aquellos que tienen talento tengan opciones de hacerlo valer con independencia de las escasas oportunidades que se le brinden desde el mundo del la empresa. Hablo de las nuevas tecnologías al servicio del ciudadano, que proporcionan el acceso al emprendimiento mediante fórmulas tales como: las redes sociales, el comercio electrónico, el crowdfunding, la impresión 3D, el escaneado 3D, la autoedición, etc. Son muy todas ellas muy prometedoras de cara a un futuro donde el autoempleo parece que será cada vez más importante.

La duda es cuanto más tendrá que empeorar esta crisis para que reaccionemos con la fuerza necesaria y empecemos a mejorar, y si la ciudadanía ha aprendido algo de cara a la próxima crisis que probablemente ya estén empezando a fabricar para nosotros. Algo que podría resultar de ayuda es que la gente deje de votar a auténticos traidores a la ciudadanía y en el caso de España me refiero a todos los partidos mayoritarios que están enfangados en casos de corrupción.