Archivo de la etiqueta: estilos inversión

Estilos de inversión: Las empresas en proceso de reestructuración

Esta modalidad de inversión se centra en invertir en empresas que no atraviesan un buen momento, digámoslo así. Por motivos diversos como una mala racha del negocio, caída de las ventas, catástrofes naturales o pleitos, estas compañías presentan un futuro incierto y con tendencia muy negativa. El balance de las empresas y sus cuentas de resultados se irán inclinando hacia los números rojos, provocando como consecuencia inmediata la caída de la cotización, rozando niveles muy bajos. Éstas son las condiciones necesarias que han de tener estas empresas para poder catalogarlas dentro de este estilo de inversión. Muchas veces, el riesgo de desaparición o cierre por parte de la empresa es más que latente.

El análisis técnico (o velas japonesas) y el análisis fundamental es necesario combinarlos para la obtención de mejores resultados. Este tipo de situaciones son las propicias para la combinación de ambas técnicas porque bajo semejantes circunstancias, es habitual que muchos inversores tomen decisiones precipitadamente, presos de un comportamiento irracional provocado por la desesperación, ya sea actuando a la alza, como a la baja. En el primer caso, las consecuencias desencadenantes afectan directamente a otras empresas a punto de desaparecer. En el segundo, apostar a la baja y vendiendo todas las acciones al precio que sea, las empresas con problemas no llegarán a desaparecer, pero tampoco lograrán salir del bache.

La clave está en seguir muy de cerca todas las posibles alternativas que se planteen para sacar adelante tanto a la empresa como a sus acciones. En ocasiones, una empresa en crisis da pie a la aparición de nuevos socios que pueden aportar capital, pero se ha dado casos en los que las condiciones de la introducción de capital no eran tan ventajosas. Por ejemplo, yo invierto en una empresa a la baja, si ésta diluye todas las participaciones de los antiguos accionistas. Si una empresa a punto de cerrar se encuentra con este panorama, ha de saber que, gracias a ese capital, podrá reflotar de nuevo y ser competitiva, pero el valor de las antiguas acciones habrán sufrido tal rebaja que pueden llegar a valer cero.

Cuando hablamos de inversión en valor, lo que se adquiere son empresas cuyo valor está situado muy por encima de su cotización, y se entiende que el mercado reconocerá dicho valor. En cambio, en las empresas en proceso de reestructuración, el panorama es diferente: se compra algo que no funciona o que no tiene esperanzas de funcionar para conseguir ésto precisamente: que la empresa se levante, y vuelva a ser competitiva, dando resultados positivos. En realidad, invertir en este tipo de modalidades tiene implícito una serie de riesgos que no se presentan en las inversiones de valor.

Pero, si la inversión resulta ser un éxito, las revalorizaciones y beneficios serán mucho mayores que la media del mercado. Y la ventaja de esta situación es que suele mantenerse al menos durante unos años, pues una empresa no cae en dos días.